Acabo de colgarte.
Acabo de decirte que no quiero ser tu juguete sexual más.
Acabo de tener miedo a contarte que tengo novio.
Acabo de decir no al adulterio, pues eso cometía contigo.
Acabo de rechazar que tus labios recorran mi cuerpo.
Acabo de negar el ingreso de tu pene a mi ano.
Acabo de cerrar mis labios para no decirte que se lo pidas a tu novio.
Acabo de de refusarme a hacerte una mamada.
Acabo de confirmar que no quiero tu leche en mi boca.
Acabo de responderte que estoy seguro de lo que estoy haciendo.
Acabo de confesarte que cuando estoy contigo, recuerdo muchas cosas que me hacían feliz y que cuando te tengo a mi lado, no quiero dejarte.
Acabo de pensar que tal vez debería haberte dicho que me llames cuando estés soltero, cuando quieras algo serio conmigo y cuando estés dispuesto a perdonar mis infidelidades.
Sí, acabo de hacer todo eso y ...
Tú: Acabas de notar que no soy el mismo de antes.
Yo: Acabo de comenzar una vida sincera conmigo mismo.
Escrito por Wayna Ankalli.
0 comentarios:
Publicar un comentario